La mina de Aguablanca
era una reserva provisional de hierro,
cobre, oro y plata. Una vez adquirida por la empresa Río Narcea,
se realizaron una serie de sondeos y estudios para ver la existencia
de minerales y la rentabilidad de la explotación. Los pasos que se
siguieron antes de su explotación fueron los siguientes:
Se
realizaron una serie de sondeos de exploración para interpretar
los yacimientos en forma de secciones transversales y plantas
geológicas.
Con
la información obtenida de los sondeos, se realizó el modelo
geológico y el cálculo de reservas con la ayuda de programas
informáticos.