Para evitar desastres medioambientales como Aznalcollar, el proyecto minero de Aguablanca incluye un apartado medioambiental novedoso en la minería española, que incluye un Plan de Vigilancia Ambiental donde se trabajan los siguientes puntos:
Calidad
del aire: se realizan controles de partículas en suspensión
y sedimentables, riego periódico de pistas mineras, etc.
Calidad
del agua: sistema de gestión de aguas que facilita la recirculación
y reutilización
de todas las aguas, control y análisis de las aguas superficiales y
subterráneas, etc.
Suelos
y restauración: restauración caminos y jardines con plantas
autóctonas para recuperar el valor
ecológico de la zona, etc.
Protección
de la fauna: seguimiento de la fauna amenazada como es el águila
imperial, el lince ibérico...
Gestión
de residuos: almacenando de manera segura los residuos, retirando los
residuos peligrosos y
aceites por empresas autorizadas, etc.