Antes de que Morón ideara su invento estrella, la prensa continua, se utilizaba una prensa totalmente manual. Se trataba de un cilindro con ranuras, por donde salía el mosto, y una tapa que descendía dentro del cilindro exprimiendo la uva. Para que la tapa descendiera, los operarios daban vueltas a una manivela.
Previamente había que romper la uva, pisándola o con una trituradora, también manual. Así, hacían falta muchos operarios para prensar la uva.
La máquina ideada por Morón hacía las dos cosas de manera continua: rompia los vagos de uva y los prensaba. De ahí surge el nombre: prensa continua.
Gracias a la inclusión del motor a la máquina, el proceso se aceleró considerablemente.Hoy, la potencia del prensado de la uva está mejorada. Las prensas más modernas llevan añadida una despalilladora, que separa los palos y hojas del fruto antes de entrar en la prensa.
La prensa continua se fabricó en la fábrica Díter de Zafra. Díaz Terán le compró la patente a Morón. El maestro Morón sólo fabricó un par de modelos.