la construcción en general, aislamiento térmico, corrección
acústica, aislamiento de
vibraciones, tabiques prefabricados, revestimientos, decoración,etc.
la industria del frío, la automoción, los transportes y maquinaria
en general.
la industria textil, naval, la industria pesquera, la industria química
y farmacéutica, etc.
y en usos tradicionales del corcho como la fabricación de tapones.
En la actualidad, algunas
industrias corcheras son autosuficientes, ya que utilizan
el polvo o serrín de corcho como combustible para cubrir sus propias
necesidades
energéticas.