Hay
tres tipos de perforadora: manual, semiautomática y automática.
La perforación manual consigue el nivel mayor de aprovechamiento
del producto y los rendimientos numéricos son de 12.000 a 14.000 tapones
por persona y jornada de 8 horas. La perforadora semiautomática
permite a la persona la elección del punto de corte, pero exige un grado
de integración con la máquina muy elevado y sus rendimientos son
de 20.000 tapones por persona y jornada de 8 horas. La perforadora automática
está indicada para efectuar un aprovechamiento de los corchos de mayor
espesor con rendimientos de 35.000 tapones por cabezal, alcanzándose
los 70.000 con las perforadoras de dos cabezales, alimentados por una sola persona,
en jornada de 8 horas.
Existen perforadoras automáticas
conocidas como "inteligentes", este calificativo se debe
a que disponen de sensores que permiten conocer el contorno de la rebanada
y elegir los puntos de perforación, evitando la circulación
de producto defectuoso.