a) una integrada
por las elaboraciones que
precisan corcho de óptima calidad,
b) otra las que
tienen por materia el corcho
de mala calidad.
A la primera pertenece la industria corcho-taponera, en sus
diferentes tipos, juntamente con las de papel, discos y lanas.
A la segunda corresponden otras manufacturas que emplean
corcho natural de clase inferior, tales como la del calzado,
artículos de pesca, artesanía, decoración y deportivas.
La industria corcho-taponera constituye la más conocida y tradicional
y
la que, a lo largo
de su existencia, ha tenido una profunda transformación
en cuanto a los métodos empleados para la obtención de tapones.
Esta
industria ha evolucionado desde un sistema artesanal que era tosco y lento,
hasta una moderna maquinaria que alcanza una fabulosa tirada de piezas con
un máximo de perfección.