PRINCIPAL
Los contenedores llegan a la planta en tractores o camiones, según la lejanía de la explotación. Allí son pesados y descargados.

Se asegura la trazabilidad: cada contenedor
es etiquetado para poder seguir la traza o rastro
del producto en todo el proceso. Así podrá
saberse el recorrido del tomate desde la finca
del agricultor hasta el bidón final.

Se procesan 6 o 7 variedades de tomate,
todas libres de OGMs -Organismo
Genéticamente Modificado-: sus semillas

tienen un certificado que acredita que son variedades naturales, es decir, que no han sufrido manipulación genética.