PRINCIPAL
En la propia cosechadora se descartan los tomates
que no están en óptimas condiciones a través de tres
lazos o pases. Un primer selector láser aparta todas las
piezas que no sean rojas. Así, los terrones, piedras, y
tomates verdes o amarillos son tirados al suelo. A
continuación dos operarios completan manualmente
esta selección, eliminando tomates podridos o rotos.
Un tercer pase o lazo revisa la selección que permitirá
llevar a la fábrica una carga de tomates rojos selectos.